|
Troceamos el magro y la pechuga en trozos pequeños.
Ponemos aceite en una cazuela y sofreimos las carnes.
Añadimos el tomate rallado y lo dejamos todo junto a fuego no muy fuerte
que reduzca.
Mientras tanto vamos limpiando los pimientos y vaciandolos del pedúnculo
y las semillas, (teniendo cuidado al cortar el pedúnculo de no cortarlo
mucho, ya que nos servirá de tapadera del mismo pimiento).
Una vez que vemos que a reducido el sofrito casi a la mitad,
añadimos el azafrán y un poco de colorante.
Apagamos el fuego y apartamos.
En una cazuela de barro honda ponemos las pieles del tomate (si hemos
usado tomate de bote, podemos poner un tomate a rodajitas) en el fondo.
Encima vamos poniendo los pimientos que habremos rellenado con el arroz
teniendo cuidado de no llenarlos hasta arriba, mas bien por la mitad.
El arroz tiene que tener espacio para hincharse y cocer.
Se tapan con el pedúnculo y con un palillo lo sujetamos para que
al cocer no se nos caiga (ver foto más abajo).
Mojamos con agua los pimientos por encima y tapamos toda la cazuela con
papel de aluminio.
Metemos al horno a 200º durante una hora u hora y cuarto.
Es conveniente cada 30 o 40 minutos abrir el horno y ducharlos con muy poca agua.
|