Pasar el pan cortado a rodajas por la leche y dejar
que empape un poco.
Rebozarlo con huevo y freirlo con aceite muy caliente hasta que
este doradito.
Pasarlo por un plato con azucar y canela.
Consejos:
Típico de semana santa pero están riquísimas en cualquier
otra época del año. Se pueden comer frías o calientes (según gustos).
Si encuentras
algún enlace que no funciona o quieres enviarme alguna receta
o comentario, envía un email