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Comenzamos cociendo las patatas... si te apetece
y son de calidad mejor con piel. Mientras, vamos preparando una
especie de bechamel con mantequilla (fundiéndola) y espolvoreando
la harina, removiendo poco a poco (es menester fuego lento), añadimos
la leche fría y seguimos removiendo. Salpimentemos la pimienta y
la sal (no te pases). Añadimos la nuez moscada (un poco, que es
afrodisíaca, je je¡), y el cubito de caldo. Seguir removiendo hasta
la ebullición. Controla el fuego que se te puede quedar pegado (mejor
lentamente). Ebulle, luego apágalo y quítalo del hornillo porque
se podría pegar.
Supongo que las patatas ya estarán cocidas, si
no pues al punto para cortarlas (si las has cocido con piel pues
las pelas y cortas). A la cazuela (preferentemente de barro) y las
ligas con la salsa. Espolvorea con el eneldo (bastante por encima),
y al horno a gratinar (10 minutos está bien), para que pille el punto por
arriba.
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